Director de Orquesta, Banda y Coro, pianista, compositor y escritor. ¿Quién es Juan Fran?
Dicen que uno es aquello que de él se dice cuando no está presente. Así que, me cuesta definirme. El hecho de que trabajo en diversas facetas (musicales y no musicales) me sitúa en un plano de difícil catalogación. Pero para mí todo parte y todo vuelve al mismo punto, así que me defino con una sola palabra: músico. No obstante, sigo en la búsqueda de definirme mejor.
Muchos directores alternan su labor entre la orquesta y la banda pero no es tan habitual que, además, el coro forme parte de su día a día además de las agrupaciones instrumentales.
Es cierto. El coro no deja de ser un instrumento colectivo muy poco valorado. ¡Incluso por los mismos músicos! Toda la la música parte del gesto vocal y es muy esclarecedor ver las diferencias cuando un director ha trabajado con un coro, aunque sea de un modo tangencial. En nuestro país es muy complicado encontrar un coro solvente y entre los profesionales e institucionales no se haya tampoco la panacea. Es un instrumento dejado a su suerte porque, entre otras cosas, no ha sido la prioridad entre los músicos.
¿Cuál es a tu juicio el problema a solucionar en el mundo coral?
En general el mismo que el del mundo de la banda o el mundo de la orquesta: la extrema, excelente y profunda formación de los directores y directoras. Y en particular en el desconocimiento del instrumento tanto por parte de un amplio sector de los músicos como del público en general. Todavía existe la asociación eidética de que un coro está formado por persona muy mayores y cantan cosas aburridísimas. Pero lo triste es que algo de verdad hay en el argumento
Por tanto, los conservatorios…
Los conservatorios no han cumplido con su función ni con sus promesas. Ofertan un título que solo habilita para acceder al ámbito de la administración pero no al artístico. Estamos claramente ante una estafa de dimensiones enormes. Puedo hablar de mi diciendo que estudié la carrera de dirección de orquesta y dirección de coro en el conservatorio y no fue hasta que salí de España que pude acceder a un conocimiento que me ha permitido trabajar los últimos 30 años
dirigiendo tanto coros, bandas y orquestas a nivel profesional y en el ámbito internacional. Emigré, como tantos, para poder acceder a un conocimiento que así se me negó. Fui a Suecia y después a Francia e Italia. No conozco a ningún director o director de mi generación que se haya dedicado a la dirección con el único bagaje del conservatorio. Y eso, lo manifiesto con suma tristeza porque es una estafa en toda regla. En el conservatorio nadie me enseñó a trabajar la voz del coro, a trabajar la articulación de los arcos en la orquesta ni, mucho menos, a gestionar la afinación en una banda, por poner solo unos ejemplos. Estuve unos 15 años en el conservatorio de Valencia y después trabajé durante otros 10 en otro conservatorio y por eso sé de lo que hablo. Por eso, en las formaciones que ofrecemos en Edukamus intentamos paliar ese déficit histórico y compartir el conocimiento que hemos adquirido en el extranjero todos los profesores que participamos. Lo peor, es que la situación no es mejor en la actualidad por lo que nuestra oferta es absolutamente oportuna.
Hablemos de la banda. ¿Qué papel ha tenido en tu formación?
La banda es un instrumento absolutamente maravilloso y con múltiples posibilidades. Es el único orgánico, el único ente musical colectivo que puede ser solvente tanto en la calle como en el auditorio. Aquí reside una de sus muchas grandezas. Otra sería la convivencia de perfiles poblacionales tan diversos: profesionales, amateurs, niños, adultos, … un ejemplo perfecto de comunidad. Y estos valores hay que cuidarlos y no dejar de fomentarlos. Siempre digo que una banda no se dirige, sino que una banda se construye y no hay una formación holística y humanística en el sistema educativo. De hecho, no existe -salvo una tan honrosa como maravillosa excepción en el Conservatorio de Castilla La Mancha- formación de dirección de banda. ¿Cómo es posible que en nuestra comunidad, los grandes totems de la banda no lo hayan llevado a cabo? Ha hablado una deuda no solamente histórica sino, si me lo permites, moral.
Justamente, has creado esta formación en el ámbito universitario.
Este es otro tema a tener en cuenta. ¿Quién ha impedido y porqué que la música esté en la Universidad? La mayor parte de los conservatorio se han quedado anclados en el siglo XIX. Solo unos pocos pueden denominarse progresatorios en lugar de conservatorios. Y sí, la música y muy especialmente la banda debe estar en al formación superior y si es en la universitaria mucho mejor. Como apuntas, hemos creado la primera formación universitaria de banda a través de diferentes posgrados tanto en Valencia como en Asturias, Mallorca y, más recientemente, también con sede en Canarias, todo ello a través de Florida
Universitaria de Valencia que nos ha dado a mi socio José Manuel Borrego y a mi, la oportunidad de diseñar a través de Edukamus, nuestra empresa, de ofrecer por fin una formación de primer orden con un profesorado excelente. La banda lo merece.
¿En qué se diferencia de otras formaciones?
No conozco en profundidad qué hacen otras escuelas de dirección, cursos, academias etc. No os fijamos tanto en lo que otros hacen sino en lo que creemos que precisa un director o directora. Lo que sí sabemos es que en Valencia, nuestra tierra, no se ha creado una verdadera escuela de dirección a pesar de la múltiple oferta. No se ha creado un verdadero legado. Grandes nombres de la dirección no están dejando una secuela que nutra las principales orquestas y bandas de nuestro país. Este es nuestro reto. Estamos ahora en la II edición y espero el futuro nos de la razón en cuanto a la profundidad del conocimiento y el valor que estamos aportando a nuestros alumnos. Solo puedo decir como respuesta directa a tu pregunta que las prácticas presenciales son la base de la formación y que las asignaturas extra musicales (psicología, marketing, comunicación verbal y no verbal, creación de marca personal, …) las que prepararán a los futuros directores y directoras en los verdaderos desafíos que tendrán que gestionar en su labor profesional.
Hablas de las necesidades que puede tener una banda.
Absolutamente. La banda necesitas personas que gestionen las necesidades no solo musicales pero esta responsabilidad no recae exclusivamente en los directores y directoras. Las juntas directivas también deben profesionalizarse en el sentido de formarse en gestión específica o delegar en profesionales para, de alguna manera, no exponerse a cuestiones delicadas frente a sus propios compañeros de banda. Este punto es primordial para un verdadero desarrollo social que deviene de las necesidades que serán esenciales el un futuro muy próximo. Las bandas no pueden gestionarse como se hacía hace 20 ó 30 años. Ni siquiera como se hacía hace 10. El mundo ha cambiado, el paradigma social también y la banda debe cambiar para sobrevivir. Es un hecho natural y además necesario para mejorar. Todo ello está relacionado con la formación e información que desde los conservatorios se está ofreciendo y que es, a todas luces, escaso y fuera de tiempo para una verdadera gestión de los colectivos musicales.
Toda la parte humanística que desarrollas a través de tus libros, conferencias y mentorías ¿ha sido cimentada en esa visión internacional?
Estudiar fuera de España no es per se mejor. Es la experiencia vital, compartir con personas, maestros y entidades que entienden que la música es importante y por ello es preciso trabajar desde la excelencia. El planteamiento conlleva una visión humanística ampliada, no dogmática y, en comparación, escasamente basada en el nepotismo. Estas experiencias y mi visión personal de lo que la música, en su faceta profesional y, por tanto, económica, conlleva me ha llevado a elaborar una metodología de marketing, comunicación y organización propias y que están ayudando a muchísimos músicos a aumentar su presencia y empleabilidad.
Tu libro, que además ha sido prologado por Carlos Garcés, director de la SMI Santa Cecilia de Cullera, es Cómo dirigir una banda y no morir en el intento.
Sí. Me siento muy afortunado por contar con la cercanía y amistad de Carlos Garcés. Es, además, uno de nuestros profesores de dirección de banda en la sede de Valencia, junto a Salvador Sebastià, otro grande, y yo mismo. El libro pretende provocar la reflexión de cómo nos acercamos a la banda como instrumento musical y como colectivo humano. Claves para una gestión de las necesidades de la diversidad que la nutre, como decíamos, aderezado por cuestiones más técnicas.
Manual de supervivencia para dirigir un coro…
Sí. Los títulos, admito, son un poco provocativos pero es lo que hace falta. Que nos arremanguemos y arriesguemos si de verdad queremos cambiar las cosas. En este libro, y pasa un poco como en el anteriormente citado, se dan ideas que nunca se contarán en un conservatorio, entre otras cosas, porque en general (las excepciones son tan honrosas como escasas) el profesorado de dirección de los conservatorios no las han experimentado nunca. De hecho, son pocos lo que ejercen en el escenario. Para este libro he contado con dos profesionales de primer nivel que me han escrito 2 sendos prólogos, la directora Colombiana Paula Torres Ayala y el director y compositor vasco Xabier Sarasola.
Marketing elemental para músicos expertos…
Es un libro esencial para las carencias que estábamos comentando. Somos
músicos expertos en nuestra profesión pero en marketing estamos en un estado muy elemental porque nos hemos creído que no iba con nosotros. Y hoy en día vemos (desatando el nepotismo y la pleitesía, que no me interesa y prefiero que los logros sean reales, sean los que sean) que no están triunfando exclusivamente los mejores sino los que mejor visibilidad tienen. El ideal es combinar la excelencia musical con el marketing y este libro constituye la base para edificar una marca personal real y que sitúe a los músicos expertos en imprescindibles. Aspectos como la comunicación, el cambio de prisma hacia nuestro gremio y estrategias útiles basadas en casos reales y prácticos. Para este libro he contado con Mónica Martínez, una gran comunicadora presente en los principales medios de comunicación de nuestro país.
Y, el último, Organiza-T.
Acaba de salir del horno y de alguna forma cierra el círculo de los anteriores. El tiempo es el factor principal para lograr. Todos tenemos exactamente el mismo número de horas al día. Nadie tiene más de 24. Sin embargo, algunas personas saben aprovecharlo y otras no. Este libro es para las segundas. Es un libro expositivo pero también práctico. Propongo ejercicios para evaluar y fomentar el aprovechamiento del tiempo en favor de nuestros objetivos profesionales y personales. Euprepio Padula, comunicador, asesor político y experto en marca personal ha escrito un maravilloso prólogo.
Predicas con el ejemplo porque por enumerar solamente alguno de tus proyectos, podemos hablar de tu productora Just4You Music Solutions, Gospel Experience Project, La voix de l’âme, Eufòria Ensemble, Ibiza Soul Baroque, Banda de Dones de Catalunya, … y muchos más surgen, evidentemente, de una optimización del tiempo.
Así es, no se trata de hacer magia. Ni de ser un eremita. El mejor de mi tiempo es para mi familia. Organizarme me otorga la posibilidad de leer un libro cada semana, escribir cada día, organizar los proyectos que has enumerado, ejercer la docencia en Edukamus y ofrecer conferencias y mentores por todo el país, realizar conciertos como director y como pianista, recibir encargos como compositor… sin detrimento de mi vida social y de estar enganchado a varias series de Netflix. La clave está en organizarse.
Y el futuro, ¿qué proyectos tienes entre mano?
Próximamente, dirigiré como invitado la Banda Municipal de Ibiza. Desde Edukamus, seguimos trabajando con Florida Universitaria de València y MusikEx, elaborando grados, posgrados y otras formaciones. Desde Just4You, estamos trabajando en al creación de la Orquesta Barroca de Valencia y otros proyectos que compartiré con Radio Banda cuando se materialicen. Y siempre con el foco puesto en los músicos como protagonistas de nuestras historias.