Home EDICIONS NACIONALS MADRID TRESFIDE DE ENRIQUE DE TENA, SE ESTRENA AL AUDITORIO NACIONAL

1TRESFIDEEsta primera sinfonía escrita en tres movimientos y para gran banda responde al clásico formato Allegro para el primer tiempo, Lento-Andante para el segundo y Scherzo para el tercero, presentando como seña de identidad más destacada un lenguaje compositivo contemporáneo, rico y variado.
En el primer tiempo, con una presentación solemne de los metales brillantes y una respuesta profunda de los graves, irrumpe el saxofón soprano en una caprichosa cadencia en donde se apuntan los principales temas que posteriormente se desarrollarán. A esta introducción, le sigue un vivo y vibrante diálogo entre los metales y las maderas que desemboca en una parte expresiva que tiene como protagonista al corno inglés que cederá el testigo melódico a otras secciones de la madera. A continuación, en un Allegro en tono mayor, tanto las maderas como los metales desarrollan lo que anteriormente fue el acompañamiento arpegiado al corno inglés, alcanzando un breve y grave paréntesis musical en el que destaca toda la fuerza expresiva de la tuba que dialoga con el saxofón soprano, el fagot y el bombardino, siempre con el marcaje rítmico de los clarinetes. Sin solución de continuidad, estos cuatro instrumentos solistas nos conducirán a un espacio sonoro con gran fuerza rítmica donde irrumpirá con brillantez otro instrumento solista: la trompeta, conduciéndonos a una primera variación del primer Allegro en tono mayor que presentará, en las dos ocasiones en que aparece, un paréntesis a modo de vals lento de ocho compases. Mediante estas reconocibles variaciones llegamos de nuevo a escuchar la parte rítmica que anteriormente nos fuera expuesta por la trompeta y ahora por toda la sección de metales brillantes, trasladándonos a un fragmento en el que las maderas preguntan con el tema principal y los saxos y cuerdas responden con el segundo de los temas utilizados. Paulatinamente se va perdiendo el vigor del tiempo Allegro para reexponer la introducción del corno inglés y que ahora nos servirá para resolver recordando el inicial Allegro.
El tiempo central de la obra responde al clásico formato Lento –Andante que pondrá a prueba la intensidad expresiva, tanto de los solistas como de las distintas secciones, utilizando no solamente el modo eolio sino también el mixolidio y el dórico.
Se inicia con una presentación de los metales con sordina en nueve compases que tras un 6 x 4 donde el clarinete y la flauta parecen fluir en una atmósfera etérea se invita a que entre en escena al principal protagonista de este segundo tiempo: el fagot. Más tarde, este principal tema será cantado por la sección de los saxofones.
Finalizando el discurso musical del primer tema, hacen su presentación los clarinetes que exponen el segundo de los temas expresivos, guiándonos irremisiblemente hacia su desarrollo con la masa sonora de la banda al completo, que tras un ritardando lleno de fuerza y emotividad se detiene en cinco compases en eolio y dórico en donde se produce un bello diálogo entre las maderas y los metales, retomando nuevamente la banda el segundo de los temas para, con un incremento de intensidad a través de las modulaciones y la variantes instrumentales, alcanzar la potente irrupción de los metales que evocarán el primero de los temas expuestos por el fagot en el inicio de este movimiento, y que, luego, con la continuación de los clarinetes que volverán con el segundo de los temas, nos iremos acercando al final en el que una vez más los metales con sus sordinas nos ofrecerán para acabar una sonoridad introspectiva resuelta expresivamente por el flautín, el clarinete y los pizzicatos de las cuerdas.
El tercer y último tiempo scherzando con aires que claramente nos recuerdan la tarantella, arranca con unas escalas menores de las maderas que conducen inexorablemente a la explosión súbita de los metales con el acompañamiento del tema principal que, ornamentada con trinos, exponen las maderas agudas y los saxofones. Tras esta breve introducción, escuchamos los elegantes pizzicatos de las cuerdas y graves que anuncian el canto del primer tema expuesto ahora por los bombardinos y las trompas interrumpido bruscamente por un forte súbito de la banda en un compás binario, secuencia que se repetirá para incrementar la intensidad a través del apoyo de los trombones en el tema principal y el contrapunto de las trompetas en sordina.
Tras este trepidante inicio se produce un paréntesis en el tempo que, con una alternancia entre el 2 x 2 y el 3 x 2 en el que los fagotes y los saxos junto a la percusión, nos van anunciando el emotivo solo del corno inglés y el oboe del compás 531. A su vez, estas pinceladas expresivas desembocan en una exposición del tema principal a cuatro voces de los clarinetes que se interrumpirá súbitamente con un marcado solo de trompeta al que le seguirá una nueva exposición de los clarinetes acompañado en esta ocasión con la trompa que, con un solo final, nos anunciará el último tema expuesto en la obra. Serán, en esta ocasión, las trompetas y los trombones los que lo iniciarán, tomando rápidamente el testigo las maderas, que, con pinceladas de motivos ya apuntados inicialmente se irán desarrollando con frecuentes cambios de compás, jugando con la alternancia, principalmente, del 3 x 4, 4 x 4 y 7 x 8 en tono mayor como base melódica más destacada. Toda esta inspirada, rítmica y brillante exposición nos irá trasladando al escenario esperado que no es otro que el de la reexposición de la tarantella inicial que pondrá su broche de oro con una coda en tiempo lento.

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