Home Directores Sinfonía triste en Ezcaray

VICTOR MONGELa música perdió ayer a uno de sus mayores incondicionales; a alguien que vivió por y para ella. Era su vida, sin más. Ezcaray despide hoy al hombre que casi siempre llevaba una partitura en la mano, ocupado hasta el último momento en algún menester musical. Víctor Monge Bengoa tenía 84 años y falleció en torno a las 14.30 horas en su casa de Logroño. La villa riojalteña le tributará hoy su sentido adiós en la misa que tendrá lugar a las 17 horas en la iglesia de Santa María la Mayor, cantada por la agrupación a la que dio nombre en vida: la coral Víctor Monge Bengoa. La Banda Municipal de Música, de la que fue director durante 33 años, más otros 5 como interino, recibirá al féretro y también lo acompañará hasta el cementerio. Música de fondo -como no podía ser de otro modo-, en el postrero paseo por su pueblo del maestro, ataviado con su uniforme de músico.

El alcalde, Diego Bengoa, señaló que «fue muy importante para la Banda de Ezcaray y para el pueblo en lo que al panorama musical se refiere; no sólo dirigió la Banda si no que enseñó música a muchas generaciones de músicos. Era un hombre alegre que amaba la música y que deja un enorme legado».

El Ayuntamiento le tributó el 7 de agosto del pasado año un reconocimiento especial con motivo de la concesión a la Banda Municipal de Música de la ‘Medalla de oro de la villa’ por su 125 Aniversario. «Si no le conoces y le observas con cierta curiosidad no te sería difícil aventurar que es músico. Tiene pinta de músico, hechuras y ademanes de músico. Es un artista disfrazado de él mismo y envuelto en su mismo papel de regalo», dijo de él durante el acto, entre otras muchas cosas, Gerardo Hernando.

Su carrera se fraguó en los conservatorios de Pamplona, San Sebastián, Logroño y Madrid. En 1963 aprobó las oposiciones al Cuerpo de directores de música civiles y ha sido director de las bandas de Ezcaray y Santo Domingo de la Calzada. Tiene en torno a 80 obras registradas en la Sociedad General de Autores.

Monge, cuyas cualidades personales no eran menores que las profesionales, era muy apreciado en La Rioja entera. Campechano, amable, sabio… Y, sobre todo, músico.

Deja un comentario