Home Directores 80 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL MAESTRO VILLA. Gaspar Genovés Pitarch

VILLA                                                                                                                  1

EL 10 DE ABRIL DEL PRESENTE AÑO SE CUMPLEN 80 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL MAESTRO VILLA. EL GRAN MAESTRO RICARDO VILLA.

Estando tan cerca de la conmemoración del 80 aniversario del fallecimiento del maestro Villa quiero rendirle un pequeño homenaje con ésta breve reseña histórica.

Ricardo Villa González nació el 23 de Octubre de 1871 y murió el 10 de abril de 1935, en Madrid. Venía de familia de músicos. Su padre Ricardo Villa Morana, profesor de música, violinista, maestro concertador, y su madre Avelina González Torres.

En el año 1883 Ricardo obtuvo el primer premio de solfeo, al mismo tiempo que estudiaba violín.

Aunque hasta los diecinueve años (1890) no terminó sus estudios de violin1, desde los dieciséis tocaba en iglesias y teatros, y a los diecisiete ingresó en la orquesta del teatro Apolo con el sueldo de seis reales diarios.

Recibió lecciones de armonía y composición con los profesores Pedro Fontanilla y Emilio Serrano, respectivamente y empezó a componer breves páginas religiosas2.

A los veintidós años recibió Villa el primer premio de armonía, y a esa edad contrajo matrimonio con Francisca Menéndez3.

En 1898 le otorgó el Conservatorio el premio de composición, y dos años antes había estrenado en la iglesia de Montserrat su “Misa en Fa”, para cuatro voces y gran orquesta, que puede afirmarse fué su primera obra.

Ricardo Villa tocó el violín en la Orquesta de la Sociedad de Conciertos y en las temporadas del Real en las que ocupaba un atril de violín primero4.

1 Entonces consiguió un segundo premio en la clase de Arbòs.

2 Motetes, Salmos, plegarias, villancicos, los cuales estrenaba en los templos donde actuaba.

3 VV.: dir.: José del Corral, Cien Madrileños ilustres, Madrid, Espasa-Calpe, S.A., Madrid, 1980. p.

81Una de las primeras iglesias en que cantó y tocó el violín, y a la que todas las semanas iba varias veces, fué la de Montserrat. Cuidaba del templo un sencillo matrimonio que tenía una hija y vivía en el mismo edificio. Ricardo, se ganó el cariño de aquella familia, a la que visitaba siempre que iba a desempeñar su cometido. A la hija, Francisca, le agradaba escuchar a Villa; de forma que asistía a las solemnidades religiosas. Esta admiradora del músico, desde sus principios artísticos, llegaría a ser la compañera y esposa del maestro.

4  Muchos días, después del ensayo, que solía terminarse a las cuatro de la tarde, se pasaba al cercano café Español, donde con algunos compañeros de orquesta jugaba al billar, encendía un cigarrillo tras otro, y

 

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La primera vez que Villa empuñó la batuta fué en la iglesia de Montserrat, al estrenar su “Misa en Fa” en el año 1896. A partir de entonces dirigió temporadas de zarzuela en el teatro Alambra.

En cuanto al mundo de la composición podemos destacar: “Rapsodia asturiana”, la ópera “Raimundo Lulio”, “Marcha Solemne”, conmemorativa de la coronación de Alfonso XIII5, “La visión de Fray Martín”, “Aires Bohemios”. En el campo zarzuelístico podemos destacar “El Cristo de la Vega”, “El minué real”, “El patio de Monipodio”, “Madrid, canción de la Maja”, y “La Nazarita, es su última obra.

Ricardo Villa, al mostrar desde el principio de su carrera de director capacidad realmente extraordinaria, se atrajo rápida fama, por lo que no había compañía de ópera que se formase para actuar en capitales de España y Portugal que no le solicitaran.

Villa dirigió en el Real sin interrupción6, hasta la temporada 1924-1925, dirigiendo un sinfín de óperas. También fué contratado por la empresa del Teatro Principal de Valencia para dirigir funciones paralelas a las funciones hechas por la compañía Gorgé7. De 1920 a 1925, Villa continuó ocupando el atril directorial del Real, y, cerrado éste, dirigió campañas de Ópera que se celebraron en varios teatros madrileños.

Ricardo Villa González, fue el director fundador de la Banda Municipal de Madrid. Tomó posesión del cargo el 12 de Enero8 de 1909. Compositor y Director de orquesta, fue el fundador del Cuerpo Nacional de Directores de Bandas Civiles.

Villa en el primer decenio de existencia de la Banda, actuó al frente de ella en más de mil conciertos, durante ese periodo interpretó unas cincuenta obras en primera audición, a través de transcripciones hechas por él mismo en su mayor parte y entre los años 1921 y 1930, Villa celebró con la Banda Municipal más de novecientos conciertos y dirigió en primera audición medio centenar de obras.

En 1927, la Banda se desplazó a Lisboa y Oporto, dió conciertos, obteniendo éxitos de clamor, y recibió homenajes, verdaderamente inolvidables, por parte de las más altas autoridades, intelectuales, prensa y público9.

Villa, durante los cuatro años comprendidos entre 1931 y 1934, como si hubiese previsto su fin próximo, intensificó su actividad con la Banda, transcribiendo obras como: “Pinos de

tomaba algunas cañas de cerveza, bebida que le gustaba mucho, en el billar causaba disgusto al ser ganado y que le dijesen que otro jugaba mejor que él, era una persona ambiciosa y ganadora de la vida

5 Página inspirada, instrumentada con robustez y amplitud y con línea melódica, reveladora de la juventud y alientos del autor.

6 Turina Gómez, Joaquín: Historia del Teatro Real. Madrid, Alianza Editorial, S. A. , 1997. p. 200, 203, 205, 206, 210, 212, 215, 233, 237, 240, 243.

7 Bueno Camejo, F. C.: Historia de la ópera en Valencia de su representación según critica de arte: De la monarquía de Alfonso XIII a la guerra civil española, Cit. p. 125, 127, 144, 149, 150, 152.

 8 Archivo Villa 28-443-19.

 9 Del grado que alcanzaron esas manifestaciones es una muestra el hecho de que al terminar la Banda su último concierto en Lisboa, el Obispo de la capital, se personó en escena, y cuando cesaron los aplausos y vítores, dijo con emoción: “Estos músicos no son músicos, son ángeles que el Señor nos ha enviado para deleitarnos, y a quienes yo bendigo”. Diciendo esto, dio la bendición a la Agrupación Madrileña.

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Roma” y “Fiestas Romanas”, de Respighi, “La Valse” Y “Pavana para una infanta difunta”, de Ravel, “Cuadros de una Exposición”, de Moussorgski, y otras.

En los conciertos que dio la Banda Municipal durante el primer trimestre de 1935, no apareció a su frente Villa, debido a que tres años antes había sufrido una pulmonía, a fines de febrero cayó enfermo con gripe, a los pocos días de estar en el lecho le acometió una bronconeumonía, mejoraba de ella, mas se le complicó con una fiebre intestinal, que rápidamente consumió la ya agotada naturaleza del maestro, que falleció a las doce horas del miércoles 10 de Abril de 1935. Vivió y murió en la Travesía de Bringas, nº1 de Madrid10. Su entierro fue un entierro multitudinario ya que se ganó el cariño y el respeto del pueblo de Madrid y de toda la sociedad musical11.

 

Villa dirigió la Banda Municipal a lo largo de veintiséis años, durante los que acreditó cumplidamente su valía como director y transcriptor. Por otra parte en la intimidad de su Agrupación mostró su caballerosidad, rectitud y compañerismo. Una prueba de ése compañerismo es que enfermaba un profesor a los cuatro o cinco días iba a su domicilio, por alejado que estuviese, al llegar saludaba a los deudos y pasaba a ver al paciente, muchas veces se sentaba en el lecho, le deseaba pronta mejoría y cuando le veía comparecer en el ensayo, en presencia de todos se interesaba por su restablecimiento y se congratulaba de ello con palabras cariñosas.

 

Al debutar la Banda Municipal de Madrid en 1909 el 2 de Junio, solo existía en Madrid la Orquesta Sinfónica, ya en el año 1915 fué necesaria la creación de otra, la Filarmónica, y hasta el año 1935, en que murió Villa, se constituyeron más agrupaciones instrumentales y se celebraban muchos conciertos. Este notorio progreso musical madrileño se debió al aumento de aficionados, que indiscutiblemente, logró Villa por medio de la Banda Municipal, con la cual realizó durante veintiséis años una ininterrumpida labor, no sólo de educador, sino de verdadero apóstol musical. Esto supuso, además, un trabajo artístico instructivo, de divulgación ejemplar, de sacrificio y de entrega de su existencia toda.

Ricardo Villa, hombre virtuoso y trabajador incansable, toda su vida y afanes los consagró a sus tres grandes y únicos amores: su familia, su Banda y la Villa y Corte de Madrid.

 

Gaspar Genovés Pitarch

Director, Compositor e investigador Musical

 

10 Álvarez, Miguel: Personajes ilustres de la Historia de Madrid, Guía de placas conmemorativas, Op. Cit. p. 391.

11 Ilustración facilitada por D. Joaquín Anaya profesor de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid.


 

 


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